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Tratamientos naturales para hígado graso

Descubre los mejores tratamientos naturales para el hígado graso, ideales para eliminar naturalmente la acumulación de grasa en el hígado.

No hay duda que uno de los problemas o trastornos que tienden a afectar general y habitualmente al hígado, es el denominado como hígado graso. Consiste en una afección que se caracteriza por la acumulación de grasa en el hígado. Tal y como consideran muchos médicos y especialistas en salud, es una afección que se encuentra presente en la actualidad en muchísimas personas de los denominados como “países desarrollados”, ya que entre sus principales causas nos encontramos con el sobrepeso y la obesidad, el consumo de alcohol y la diabetes. De hecho, existe la condición conocida como hígado graso no alcohólico, que es cuando se produce una acumulación grasa en el hígado sin existir o producirse consumo de alcohol (ya sea en pocas cantidades, o de manera regular).

Cuando a una persona se le diagnostica de hígado graso el principal tratamiento médico a seguir es cambiar determinados estilos de vida, como pueden ser: sedentarismo, consumo de alcohol, el seguimiento de una dieta poco equilibrada y poco saludable. De esta forma, el objetivo es tratar de bajar de peso en caso de que la persona tenga sobrepeso u obesidad, eliminar por completo el consumo de alcohol, y mantener una dieta variada, baja en grasas y equilibrada. Además, es importantísimo practicar ejercicio de manera regular.

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Por otra parte, si te encuentras siguiendo un tratamiento para reducir y eliminar la grasa en el hígado, porque precisamente te han diagnosticado de hígado graso o esteatosis hepática, también existen determinados tratamientos naturales que pueden resultar de grandísima ayuda. Te comentamos los más útiles, efectivos y recomendados.

Cardo mariano: excelente protector hepático

El cardo mariano se convierte en una de las plantas medicinales más recomendadas a la hora de cuidar y proteger el hígado. Como ocurre con la alcachofa, es un alimento amargo que ayuda a proteger el hígado, convirtiéndose en un maravilloso hepatoprotector, que además ayuda a la hora de regenerar las células del hígado. Destaca por su contenido en cinarina.

Una forma sencilla de disfrutar de sus distintas cualidades hepatoprotectoras es a partir de cápsulas de cardo mariano, que puedes encontrar en herbolarios, o bien optar por aceite esencial de cardo mariano, y administrar unas gotitas con cada en un vaso de agua.

Alcachofa: ideal para hígados grasos

Entre los alimentos más adecuados e interesantes que podríamos consumir cuando tenemos hígado graso es la alcachofa, un alimento que al igual que el cardo mariano, destaca por su sabor amargo y su contenido en cinarina.

Por ello, la alcachofa es interesante a la hora de depurar el hígado, siendo útil en el proceso de eliminación natural de la grasa que se ha ido acumulando en nuestro hígado. Además, ayuda a protegerlo al actuar como depurativo.

Puedes elaborar una infusión de alcachofa, tomarla en forma de cápsulas o bien en gotas de extracto líquido de alcachofa.

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Infusión de menta piperita

La infusión de menta piperita es otra de las opciones naturales más aconsejadas para cuidar el hígado. Además, es especialmente interesante cuando la presencia de grasa en el hígado ha causado a su vez la inflamación del hígado, dos condiciones que en realidad tienden a aparecer juntas.

En el caso particular de la menta piperita es interesante, por tanto, para la desinflamación del hígado, ayudándole a su vez que realice sus funciones metabólicas con normalidad.

Té de jengibre para el hígado

El jengibre también es interesante en caso de hígado graso, gracias sobre todo a su alto contenido en antioxidantes. Además, cuando el hígado graso es debido a un exceso de grasas en la sangre (por ejemplo en caso de colesterol y de triglicéridos altos), el jengibre resulta particularmente útil.

Una opción de disfrutar de sus cualidades hepáticas es elaborar un té de jengibre. Para ello solo tienes que hervir un litro de agua, y cuando el agua entre en ebullición añadir 60 gramos de raíz de jengibre. Deja en reposo durante 5 minutos, cuela y bebe.

Imágenes | Jan Hallbæck / Randy Heinitz

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