Toxicidad

Toxicidad de la alfalfa

Efectos tóxicos y adversos de la alfalfa

¿Cuáles son los efectos tóxicos de la alfalfa? Descubre si posee efectos adversos y su toxicidad, que aparece sobretodo cuando se consumen grandes dosis.

toxicidad-alfalfaLa alfalfa es una planta herbácea que, desde un punto de vista científico, se la conoce con el nombre de Medicago sativa.

Aunque popularmente también es conocida con el nombre de mielga.

Pertenece a la familia de las Luguminosae (o febáseas), y su origen parece proceder de Persia, donde fue utilizada probablemente para el uso como alimento para caballos durante la Edad del Bronce.

Es una planta con interesantes beneficios nutricionales y medicinales: es especialmente rico en proteínas (cerca de un 50% de su contenido), aminoácidos, minerales (como el fósforo, hierro, zinc y selenio) y vitaminas (como la vitamina K); y ayuda en caso de cabellos frágiles o uñas quebradizas, por su riqueza en nutrientes esenciales.

Como ya descubríamos en nuestra nota dedicada a conocer las diferentes contraindicaciones de la alfalfa (y sus diferentes efectos secundarios), es una planta cuyo consumo cuanto menos es sumamente seguro. No obstante, si vamos a optar por un consumo prolongado, una buena idea es informarnos sobre los efectos tóxicos de la alfalfa, en caso de que efectivamente los tenga.

¿Cuál es la toxicidad de la alfalfa?

Siempre que se consuma en dosis normales y adecuadas, la planta de la alfalfa no presenta efectos tóxicos, no teniendo toxicidad en sí misma si no se superan estas cantidades recomendadas.

Eso sí, cuando se consumen grandes cantidades de este alimento, pueden aparecer síntomas relacionados con el lupus eritematoso, apareciendo inflamación y daño de tejidos mediados por el sistema inmunitario, debido a la presencia de canavanina, aminoácido no esencial que consumido en grandes dosis puede causar reacciones autoinmunes.

Respecto al aceite esencial de alfalfa, no se recomienda su consumo en mujeres embarazadas o durante el periodo de lactancia.

Imagen | Erin Collins

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