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Técnicas de relajación

Técnicas de relajación fáciles y sencillas

tecnicas-de-relajacion Cada vez son más las personas que practican técnicas de relajación,  y que precisamente se instruyen en este bello arte no sólo para relajarse en sí, sino para vivir una vida mucho más tranquila, pacífica y feliz.

Sabemos que tanto la relajación como la meditación vienen a ser técnicas prácticamente fundamentales cuando se desea disfrutar de un poco de paz interior, y sobretodo cuando queremos alejarnos de la ansiedad y el estrés, los cuales campan a sus anchas en nuestra psique y nuestra mente prácticamente cada día.

Por este motivo, conocer algunas de las técnicas de relajación más útiles y sencillas pueda serte de gran ayuda.

Técnicas de relajación para relajarte fácilmente

En primer lugar, y sobretodo para alcanzar plenamente la relajación, debes seguir una serie de pasos sencillos, y cumplir con una serie de características y cuestiones básicas para que ésta pueda ser realizada en su totalidad. En este sentido, debes tener en cuenta lo siguiente:

  • Elige siempre un lugar en el que te sientas a gusto y en el que sepas que puedes relajarte plenamente.
  • Elige ropa cómoda, evitando siempre aquellas prendas que puedan llegar a oprimirte.
  • Trata de no practicar la relajación justo después de haber comido, ya que la digestión te producirá sueño y no conseguirás el efecto ni los beneficios deseados.

Ahora ya estás preparado/a para conocer algunas de las técnicas de relajación más útiles y sencillas:

1) Túmbate sobre una superficie rígida, como por ejemplo una alfombra.

2) Coloca el cuerpo boca arriba, con las piernas ligeramente entreabiertas y los brazos extendidos a lo largo del cuerpo.

3) Cierra los ojos y trata de no moverte, quedándote totalmente inmóvil.

4) Fíjate en cada uno de tus músculos, concentrando de forma sucesiva tu atención en cada uno de ellos, tratando de alejar la posible tensión acumulada en los mismos. Haz lo mismo con tus brazos y piernas.

5) Una vez que los músculos estén en calma, debes relajar la mente sumergiéndote en la imaginación, visualizando sólo aquellas imágenes que te gusten y te produzcan placer (por ejemplo: una puesta de sol, una playa limpia, un arco iris…), alejándote de la tensión, de las preocupaciones y de los malos pensamientos.

Eso sí, si bien es cierto que al principio puede costarte un poco relajarte, según la vayas practicando cada día te irá siendo mucho más fácil. La base está en tener paciencia y en hacerlo diariamente.

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