Feng Shui: la brujula y su uso en el feng shui

La brújula es, sin ninguna duda, una de las cuestiones fundamentales a la hora de tener en cuenta durante la práctica del feng shui en una casa, oficina, o en aquél lugar donde, por ejemplo, deseemos practicar este antiguo arte oriental.

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Precisamente por ello, la brújula debe ser considerada como una parte integrante dentro del propio feng shui, y si además, acompañamos la brújula con una regla nos puede resultar tremendamente útil a la hora de determinar, por ejemplo, la dirección de una puerta.

Una buena idea es buscar una brújula de estilo occidental que nos muestre las subdiviciones –o 24 montañas- de las direcciones principales, las cuales aparecen en casi todas las fórmulas conocidas a día de hoy del feng shui.

Pero antes de ponernos a la práctica del feng shui, se deben de conocer algunas cuestiones importantes sobre el uso de la brújula, conociendo sus orientaciones y rumbos, al igual que los de nuestra casa.

Distintos tipos de direcciones

En primer lugar debemos conocer la orientación del lugar donde queramos practicar el feng shui; esto es, la dirección en que se halla la puerta principal de la misma.

Aunque es cierto que, a veces, la dirección de ésta no se corresponde con la orientación general de la casa. Si este es tu caso, deberemos de utilizar la brújula y calcular ambas direcciones.

Finalmente tendremos que obtener la orientación del interior de nuestra casa.

Más información | Feng Shui (en inglés)

El feng shui del entorno exterior

En un anterior artículo titulado Feng Shui y su visión del espacio vital, pudimos conocer que el feng shui en sí viene a significar “viento y agua”, y que, entre otros aspectos, este antiguo –y conocido- arte oriental promete un modo de disponer nuestro espacio que signifique y ayude en la buena fortuna, en especial en aquellos hogares donde es practicada.

feng shui exterior

Uno de los primeros aspectos a tener en cuenta dentro de la propia práctica del feng shui es el espacio exterior, que en este caso recibe el nombre de feng shui exterior.

Supone la estimación de un paise con el objetivo expreso de estudiar los efectos de los caminos, montañas, colinas, configuraciones y formas de los contornos.

Aunque se debe tener en cuenta que, en estos momentos actuales en los que nos encontramos, el feng shui exterior es muy difícil de llevarse a cabo, sobretodo en lugares urbanizados o en las propias ciudades en sí.

La visión externa nos proporciona una imagen algo mayor del feng shui, aunque no se nos escapa que el entorno, en la mayoría de las ocasiones, suele estar fuera del control de las personas, por lo que, a pesar de que sepamos detectar si el propio feng shui de un lgar es bueno o malo, casi nunca tendremos a nuestra disposición modificar grandes cosas.

Precisamente por lo comentado, en la vida moderna, el feng shui externo (o del paisaje) se presenta a menudo difícil, por las evidentes limitaciones físicas y, sobretodo, presupuestarias.

El feng shui exterior en las antiguas tradiciones

En lo que se refiere a las antiguas tradiciones, los chinos creen que cada lugar, cada emplazamiento, cada entorno, se halla rodeado por cuatro espíritus animales protectores, que son el tigre blanco, el dragón verde, la tortuga negra y el fénix.

Según indica la tradición, a la hora de disponer un sitio y de apreciarlo, se deben aplicar los cuatro nombres de animales a los cuatro puntos de la brújula, de tal forma que: el Norte es la tortuga negra, el Sur es el fénix, el Este es el dragón verde y finalmente el Oeste el tigre blanco.