limpieza-piedra-curativaCada vez son más las personas que confían en la curación por piedras, ya que estas auténticas maravillas de la Tierra son utilizadas desde hace muchísimos siglos en numerosas ceremonias sagradas al ayudar a curar y también como conductores de vibraciones energéticas.

Una vez haya sabido cómo elegir una piedra curativa, el siguiente paso es conocer cómo limpiar una piedra.

Ello se debe a que, dado que las piedras curativas poseen una gran sensibilidad, contiene vibraciones e impresiones que es necesario eliminar, sobretodo cuando la hemos comprado y la vamos a utilizar por primera vez.

¿Cómo limpiar una piedra curativa?

Algunos expertos en piedras curativas indican que, para limpiar una piedra, en ocasiones basta con utilizar un poco de agua, agregando a veces un poco de sal marina.

Es cierto que de esta forma conseguimos limpiarla, pero sólo levemente, por lo que si lo que deseamos es limpiarla de forma completa, lo más adecuado es escoger un bote, que llenaremos con sal gorda de mar, y enterrar en ella nuestra piedra, cubriéndola bien.

El bote debe estar en una ventana de nuestra casa, y dejarla ahí durante una semana. Eso sí, es mejor aún que empecemos a limpiarla un día en el que haya luna llena.

Una vez la hemos limpiado, es adecuado concebir pensamientos positivos acerca de ellas, pensando que será una piedra para nuestra protección y que nos ayudará mucho.

De esta manera conseguimos que se carguen de energía positiva y nos ayuden.

Una vez pasado un tiempo, lo normal es que la piedra se haya cargado nuevamente de impresiones o vibraciones, sobretodo negativas. Por ello, es conveniente que al menos una vez cada dos meses, repitamos la limpieza de la piedra.