Infusiones

Infusión de cayena

¿Cómo hacer infusión de cayena? Descubre los pasos con esta receta natural, sus beneficios y propiedades y también sus contraindicaciones y efectos secundarios.

La cayena es una planta conocida científicamente con el nombre de Capsicum annuum var. annuum, la cual pertenece a la familia de las Solanaceae. Se caracteriza por ser una planta que desde un punto de vista medicinal se utilizan sobretodo sus frutos maduros, los cuales se dejan secar a la sombra, tanto en la cocina como en la fitoterapia.

Respecto a sus principios activos, la cayena destaca por su contenido en vitamina C, carotenoides, flavonoides y capsaicina. Además, en relación a la acción farmacológica de esta planta (es decir, sus beneficios y propiedades medicinales), ejerce una acción estimulante en el organismo, además de ser antimicrobiano, antiemético, anticatarral, carminativa y diaforético.

Cómo hacer infusión de cayena

Se trata, por tanto, de una planta útil a la hora de activar y mejorar la circulación, al fortalecer las arterias, los capilares y el corazón. Por otro lado, también ayuda a la hora de aliviar tanto las flatulencias como los cólicos abdominales.

La infusión de cayena es también interesante en los meses de otoño o invierno, gracias a que ejerce un interesantísimo efecto anticatarral, lo que ayuda a combatir de manera natural tanto la gripe como los resfriados.

Cómo hacer infusión de cayena

Ingredientes

  • 1 cucharadita de semillas de cayena
  • 1 taza de agua

Preparación de la infusión de cayena

  1. Pon en un cazo el equivalente a una taza de agua.
  2. Cuando el agua entre en ebullición añade las semillas de cayena, y deja hervir durante 3 minutos.
  3. Pasado este tiempo apaga el fuego, tapa y deja en reposo 2 minutos.
  4. Finalmente cuela y bebe.

Cómo tomar la infusión de cayena

Se recomienda tomar esta infusión de 1 a 3 veces al día, sólo durante un máximo de 3 días.

Contraindicaciones y efectos secundarios de la cayena

No se recomienda el consumo de infusión de cayena en los siguientes casos:

  • Úlceras u otros trastornos digestivos.
  • Problemas o enfermedades hepáticos y renales.
  • Embarazo y lactancia materna.
  • Personas alérgicas a la cayena.

Grandes dosis pueden dañar el hígado y los riñones, además de causar una irritación gastrointestinal, hemorragias internas y anemia.

Imagen | SCCF nursery

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