La brújula es, sin ninguna duda, una de las cuestiones fundamentales a la hora de tener en cuenta durante la práctica del feng shui en una casa, oficina, o en aquél lugar donde, por ejemplo, deseemos practicar este antiguo arte oriental.
Precisamente por ello, la brújula debe ser considerada como una parte integrante dentro del propio feng shui, y si además, acompañamos la brújula con una regla nos puede resultar tremendamente útil a la hora de determinar, por ejemplo, la dirección de una puerta.
Una buena idea es buscar una brújula de estilo occidental que nos muestre las subdiviciones –o 24 montañas- de las direcciones principales, las cuales aparecen en casi todas las fórmulas conocidas a día de hoy del feng shui.
Pero antes de ponernos a la práctica del feng shui, se deben de conocer algunas cuestiones importantes sobre el uso de la brújula, conociendo sus orientaciones y rumbos, al igual que los de nuestra casa.
Distintos tipos de direcciones
En primer lugar debemos conocer la orientación del lugar donde queramos practicar el feng shui; esto es, la dirección en que se halla la puerta principal de la misma.
Aunque es cierto que, a veces, la dirección de ésta no se corresponde con la orientación general de la casa. Si este es tu caso, deberemos de utilizar la brújula y calcular ambas direcciones.
Finalmente tendremos que obtener la orientación del interior de nuestra casa.
Más información | Feng Shui (en inglés)
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Escrito por Christian Pérez
Publicado el día 17 dic, 2008
Fecha de última revisión 17 dic, 2008
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