Fitoterapia, Lecturas recomendadas, Medicina alternativa, Naturalternativa, Plantas medicinales, Remedios naturales, Terapias naturales

El sauce y la aspirina

Las plantas que los shamanes emplean en sus rituales son consideradas por ellos elementos de poder. Ellas son un vehículo para viajar a lo sagrado, ya que alteran el estado de conciencia ordinario y permiten que el chamán viaje hacia el interior de otras realidades, donde plantas, animales, minerales y espíritus componen una unidad. Cada vez que un chamán utiliza una planta ritual, la trata con veneración y respeto, ya que reconoce en ella el espíritu que alberga y al cual él se dirige.

Curación shamánica

Cada vez que corta una planta para utilizarla como medicina, el chamán le pide permiso y le agradece, en un diálogo de igual a igual, ya que, según sus creencias, ambos son parte del mismo Gran Espíritu. Entonces, ella le brinda su poder curativo. Es común que un chamán dialogue con las plantas, e incluso con las piedras.

Para él, todo lo que hay en el mundo es obra del Gran Espíritu y forma parte de ese Espíritu. Los Hekura son pequeños hombrecitos de la selva, semejantes a duendes, que ayudan a los chamanes a curar y practicar la magia. Estos espíritus de la selva aparecen y desaparecen rápidamente de la vista y se manifiestan cuando los chamanes pasan a realidades no ordinarias, para acompañarlos a los diferentes mundos que visitan en sus viajes chamánicos.

Indios norteamericanos emplearon también el sauce con los mismos fines. Cuando los investigadores científicos analizaron las distintas especies de este árbol, lograron aislar una droga que llamaron ácido acetilsalicílico. El nombre derivaba de árbol (Salix es el nombre en latín del sauce). Esta droga, ampliamente difundida en todo el mundo, es conocida hoy, vulgarmente, como aspirina.

Información adicional | ¿Previene la aspirina el infarto?

Previous ArticleNext Article