Desde tiempos muy remotos el hombre siempre creyó que las piedras preciosas tenían un magnetismo especial.

Algunas civilizaciones las usaban pensando que su poder permitiría la reencarnación de los espíritus humanos y la leyenda cuenta que tuvieron singular relevancia en la gloria y el ocaso de ciertos imperios.
Actualmente es posible canalizar las sutiles vibraciones que sintonizan su energía como instrumento curativo haciendo sentir mejor a los seres humanos.
Las piedras ayudan al proceso de autocapacitación, aumentando la cantidad de luz presente en el aura que estimula y activa las esferas más sutiles y más poderosas del ser. Visiones de vidas pasadas y acontecimientos futuros.
Lo principal de la cura por intermedio de estas piedras es la de armonizar los cuerpos física, mental y emocionalmente. Se debe comenzar con una meditación para comunicarse con la energía de las mismas y sintonizar su frecuencia para lograr una cura y lo que se desee.
Cuando un cuerpo muestra signos de enfermedad siempre las verdaderas causas permanecen ocultas. Pueden ser conflictos mentales no resueltos o emocionales reprimidos que se reflejan en nosotros con distintas actitudes las cuales no nos dejan progresar y hasta nos impiden llegar al amor deseado.
El proceso de cura debe considerar las dolencias físicas, así como las causas mentales y emocionales subyacentes. La cura a través de los cristales por medio del arte de disponer las piedras, es uno de los métodos más avanzados y eficaces de purificar el aura.
Información sobre el artículo
Escrito por Yolanda
Publicado el día 20 mar, 2009
Fecha de última revisión 21 mar, 2009
1 comentario en este artículo
Artículos relacionados
Este artículo tiene algunos derechos reservados. Puedes citarlo o escribir sobre él, pero debes citarlo y enlazar al artículo de la siguiente manera:







