Colirios

Cómo hacer un colirio natural y casero

Descubre cómo hacer un colirio en casa totalmente natural, con plantas medicinales con beneficios y propiedades para el cuidado de los ojos, como es el caso del meliloto.

Un colirio consiste en un producto, generalmente de origen farmacéutico, que contiene a su vez disoluciones o suspensiones estériles de determinadas sustancias químicas, destinadas a su utilización en el ojo (esto es, en el saco conjuntival). Resulta adecuado en caso de conjuntivitis (infecciosas, irritantes y alérgicas), glaucoma, uveitis y xerosis conjuntival. Y aunque se pueden adquirir en farmacias, ¿sabías que puedes hacer un colirio natural fácilmente en casa, elaborado con ingredientes cien por cien naturales?.

En este caso queremos hablarte en primer lugar del meliloto, también conocido como meliloto amarillo o trébol de olor amarillo, bautizada científicamente con el nombre de Melilotus officinalis. Se caracteriza por ser una especie herbácea, la cual pertenece a la familia de las Leguminosas, con un característico olor dulce que tiende a intensificarse cuando sus flores son secadas.

Cómo hacer colirio natural

En lo que se refiere a sus beneficios y propiedades medicinales más destacadas, se trata de una planta ideal en caso de inflamaciones oculares, de ahí que sea a su vez adecuada en caso de conjuntivitis y orzuelos. De hecho, es tradicional su utilización en la elaboración natural de colirios, gracias a sus cualidades como antilagrimeo y antiinflamatorio.

Remedio para hacer un colirio natural

Ingredientes, ¿qué necesitas?

  • 50 gr. de flores de meliloto
  • 1 l. de agua

Pasos para preparar el colirio natural

  1. Pon en un cazo el equivalente a un litro de agua, y lleva a ebullición.
  2. Cuando el agua empiece a hervir añade las flores de meliloto.
  3. Deja hirviendo durante 3 minutos.
  4. Pasado este tiempo apaga el fuego, tapa y deja en infusión, reposando durante 10 minutos.
  5. ¡Listo!

Cómo usar el colirio natural y casero

Una vez elaborado el colirio puedes aplicártelo sobre los ojos, con ayuda de un algodón. Es ideal que la infusión este tibia, pero nunca fría ni caliente.

Imagen | Nuuuuuuuuuuul

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